XI Pleno | Acuerdo Plenario 09-2019/CIJ-116 sobre principio de oportunidad y acuerdo reparatorio [violencia contra las mujeres e integrantes del grupo familiar]

La Coordinación del XI Pleno Jurisdiccional de Jueces Penales de la Corte Suprema
hace de conocimiento al público en general y comunidad jurídica del nuestro país,
que en la fecha se han publicado los acuerdos plenarios números 07, 08 y 09:

1. Viáticos y delito de peculado

2. Diferencias hermenéuticas en los delitos de organización criminal y banda criminal

3. Pena efectiva, principio de oportunidad y acuerdo reparatorio

El día miércoles 09 de octubre del presente año se publicará el Acuerdo Plenario número 10:

4. Técnicas especiales de investigación en los delitos de organización criminal y
banda criminal

Lima, 30 de setiembre de 2019

 


[…]

II.- FUNDAMENTOS JURIDICOS

ANTECEDENTES

8.- La regulación de delitos de organización criminal no ha sido homogénea en el
contexto internacional a pesar de que la mayoría de Estados y legislaciones han
buscado adaptar sus normas a las propuestas emergentes de la Convención de las
Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional [Cfr.: PRADO SALDARRIAGA, VÍCTOR Roberto: Lavado de Activos y Organizaciones Criminales en el Perú, IDEMSA, Lima, 2019, pp. 275-306]. En el caso peruano la situación normativa no ha sido ajena a todas esas variantes y dilemas técnicos o hermenéuticos. Es así que la legislación penal vigente contiene hasta cuatro clases de preceptos que hacen referencia directa o indirecta a la delincuencia organizada.

Sobre todo a la criminalización de delitos de organización criminal y al tratamiento
penal que debe aplicarse a los delitos cometidos desde una organización criminal.

En efecto, en primer lugar, está el delito de organización criminal tipificado en el
artículo 317 del Código Penal, el cual ha sido construido como un tipo penal
autónomo, de peligro abstracto, que sanciona los actos de constituir, organizar,
promover o integrar una organización de tres o más personas destinada a cometer
delitos. A esta disposición legal se le agregó, en segundo lugar, con el Decreto
Legislativo 1244, de 27 de octubre de 2016, otro tipo penal contenido en el artículo
317-B para reprimir un inédito delito de banda criminal, y que se regula de manera
subsidiaria o alterna al delito de organización criminal.

9.- Además, en el Código Penal de mil novecientos noventa y uno igualmente se
incluyeron circunstancias agravantes específicas que operan con la comisión de
diferentes delitos realizados desde una organización criminal. Estas agravantes
toman en cuenta, para su configuración y eficacia punitiva, que la realización de
tales hechos punibles haya sido ejecutada por un agente que actúa en calidad de
integrante de una organización criminal. Ello ocurre, por ejemplo, en los artículos
186, párrafo segundo, inciso 2 (delitos de hurto); 189, párrafo in fine (delitos de
robo); 297, inciso 6 (delito de tráfico ilícito de drogas); 10, inciso e, de la Ley
28008 (delitos aduaneros) y 4, inciso 2, del Decreto Legislativo 1106 (delitos de
lavado de activos).

Y finalmente, también se identifica en el artículo 2 de la Ley 30077 o Ley Contra el Crimen Organizado, una noción legal dirigida a caracterizar los componentes normativos que sirven para identificar la existencia de una organización criminal, la necesidad de que ella este compuesta por “tres o más personas”. Cabe destacar que se trata estrictamente de un concepto meramente operativo, que desarrolla el tipo penal, ni intenta o limita el tipo penal del artículo 317 del Código Penal -este último no es una ley penal en blanco-. Es más, la función de la Ley PODER JUDICIAL 30077 es (/) delimitar la competencia objetiva de una jurisdicción especializada (Corte Superior de Justicia Especializada en Delitos de Crimen Organizado y Corrupción de Funcionarios) y («) establecer un régimen procesal especial para la investigación y el juzgamiento de organizaciones criminales que cometan los delitos a los que alude el artículo 3 de la citada Ley. De igual forma, instituye solo para tales hechos punibles, algunas consecuencias jurídicas, también especiales, que se consignan en los artículos 22 y 23 de esta Ley.

10.- Esta difusa pluralidad de disposiciones legales, dirigidas a regular la relevancia penal de las organizaciones criminales y de su actividad delictiva, ha promovido también un interés criminológico y dogmático dirigido a establecer y explicar las funciones y diferencias que subyacen entre todas ellas. Esto es, delimitar con meridiana precisión cuáles son sus características, sus efectos y sus componentes normativos.

En la doctrina nacional, por ejemplo, se ha intentado establecer algunas distinciones entre los conceptos de organización criminal, banda criminal o concierto criminal. En ese sentido, por ejemplo, Casas Ramírez ha propuesto algunos criterios de diferenciación bastante confusos y que aluden a la estructura, la permanencia operativa, el número de integrantes e incluso la conexión sistemática del concepto de organización criminal con la parte general o parte especial del Derecho Penal. Según dicho autor: “La diferencia entre la categoría jurídica denominada banda criminal y organización criminal radica en que en la primera no existe la característica de la ‘estructura’; en lo concerniente a la característica de “permanencia”, en la banda criminal es sólo parcial, muy débil e incipiente; en cuanto a la característica de ‘número y magnitud del delito’, la banda criminal puede cometer delitos graves y simples, la categoría de la organización criminal mantiene como elemento numérico un mínimo de tres personas, mientras que la categoría de banda criminal acepta la posibilidad que sea desde dos personas; en lo concerniente a la característica de ‘distribución’, esta se presenta en la organización criminal, mientras que en la banda criminal no aparece toda vez que los miembros actúan de manera más espontanea” [Casas Ramírez, Wilfredo: Organización Criminal y su Deslinde con Otras Acepciones Semejantes. En: Actualidad Penal 41, noviembre, 2017, pp. 180-181].

11.- Ahora bien, la discusión hermenéutica sobre la presencia e intervención de organizaciones criminales en casos judiciales posee también importantes antecedentes en la construcción y producción de jurisprudencia de eficacia vinculantes efectivamente, sobre dicha materia se han expedido Acuerdos Plenarios abordado diferentes aspectos relacionados con la función y utilidad del artículo 317 del Código Penal, que tipifica el delito de organizaciones criminales, así como de aquellos que regulan la configuración y alcances de las circunstancias específicas previstas para determinados delitos, cuando estos hayan compartido por quien actuó como integrante de una organización criminal”.

Pero, también, a través de estos precedentes jurisprudenciales, se ha distinguido y delimitado la operatividad y eficacia de otra circunstancia agravante específica referida a la ejecución de hechos punibles por una pluralidad de agentes que actúan conjuntamente en concierto criminal.

12.- Sobre la línea evolutiva jurisprudencial descrita, cabe mencionar lo establecido en el Acuerdo Plenario 8-2007/CJ-116, de 16 de noviembre de 2007. En dicho precedente de eficacia vinculante se debatieron y resolvieron tres problemas específicos. En primer lugar, se analizaron las diferencias entre las circunstancias agravantes por pluralidad de agentes y por integración en una organización criminal, reguladas en el artículo 189 del Código Penal.

13.- Los Acuerdos y criterios hermenéuticos adoptados fueron los siguientes:

1.- Las circunstancias agravantes por pluralidad de agentes y por integración a una organización criminal son incompatibles. La primera se configura sólo a partir de un supuesto de autoría funcional o coautoría, por lo que exige la intervención concertada y con co-dominio del hecho de dos o más agentes en la ejecución del robo. La segunda, en cambio, demanda siempre la actuación del agente como integrante de una organización criminal; esto es, ejecutando, aún de manera individual, los designios de una estructura criminal a la cual pertenece.

2.- La realización del robo con el agravante de ser integrante de una organización criminal, excluye la posibilidad de un concurso ideal con el delito de peligro abstracto contemplado en el artículo 317 del Código Penal. Es más, el delito de integración en una organización criminal, que prevé dicho artículo, sólo puede operar como tipo penal subsidiario del delito de robo con agravantes.

3.- El artículo 317 del Código Penal permite el concurso real homogéneo de delitos, siempre que una misma persona integre de modo sucesivo o simultáneo varias organizaciones criminales independientes.

[Continúa …]

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