Rocío Calderón, amiga de Nadine Heredia, firmó contrato ficticio con la empresa OAS

En 2009, dos años antes de que el líder nacionalista asumiera la Presidencia de la República, se dio el primer encuentro entre Ollanta Humala, Nadie Heredia y OAS. Según lo indicó un colaborador de la constructora a los fiscales del equipo Lava Jato que viajaron a Sao Paulo, Brasil, a recoger sus testimonios en marzo de este año.

¿Cómo fue el encuentro?

El expresidente de OAS, José Adelmario Pinheiro o conocido como Leo Pinheiro, le indicó a Valfredo de Assis, ex gerente general de la constructora en el Perú, que debía buscar un acercamiento con Humala.

“En el primer semestre del año 2009, en una cena en la casa de Valfredo de Assis, ubicada [en ese momento] en el Malecón Balta 1070, departamento 1002, en Miraflores, se llevó a cabo una cena aproximadamente a las 8 de la noche, donde estuvieron presentes Nadine Heredia, Ollanta Humala y Valfredo de Assis”, afirmó.

Es en esas circunstancias, según el testigo 101-2019, que De Assis le planteó a los esposos el interés que tenía la constructora en ejecutar grandes obras en el Perú. La empresa también les contó las dificultades que existían para entablar contactos al más alto nivel que tenían con el gobierno de turno.

Por esos años, era el segundo mandato de Alan García. En ese entonces, De Assis les dijo a los Humala Heredia que “los partidos de izquierda en el Brasil solo llegaron al gobierno cuando entendieron que el empresariado no era su enemigo y que eran necesarios para el desarrollo económico del país y las inversiones privadas”.

¿Hubo un contrato ficticio? 

Según el testigo, terminada la introducción de quien era la máxima autoridad de OAS en el Perú, Nadine Heredia de inmediato respondió que ellos también tenían dificultades para hacer las actividades del Partido Nacionalista, fue ahí cuando le solicitó un aporte económico.

Pidieron un apoyo que quedó en US$ 10.000 mensuales y, como en esa época en el Perú, la empresa OAS no tenía obras en desarrollo, entonces la solución que tenía para hacer los pagos era buscar un contrato ficticio y Valfredo [De Assís] le preguntó [a Nadine Heredia] si tenían alguien de su confianza para que OAS lo contacte […] entonces Heredia le dice que tiene una amiga que era abogada que se llamaba Rocío Calderón, y que ella le daría el número de celular de Valfredo de Assis a Rocío Calderón y que esta contactaría con él.

Luego de dos días, el mismo colaborador 101-2019 dijo que Rocío Calderón llamó a Valfredo de Assis y se reunieron en las oficinas de OAS sucursal del Perú, ubicada en la calle Basadre 310, oficina 802, en San Isidro.

Calderón acudió a la reunión “para firmar un contrato ficticio por el monto de US$ 10.000 en un plazo de 12 meses, lo que se dio pocos días después”. “Todos los meses a partir de esa fecha, OAS efectuaba los pagos en forma mensual por medio de cheques, al inicio, y posteriormente también mediante transferencias electrónicas que eran pagos regulares realizados por la tesorería de la compañía en forma regular. Pasados los 12 meses, en el 2010, la señora Nadine Heredia pidió a Valfredo de Assis Ribeiro que hiciera una adenda al contrato para seguir con el apoyo por más tiempo, un plazo no inferior a seis meses”, detalló el testigo. Es decir, Calderón habría recibido por este contrato ficticio al menos US$ 180 mil.

El colaborador también señaló que Rocío Calderón Vinatea nunca prestó ningún servicio a la empresa OAS y que ella acudía personalmente a la empresa a recoger el cheque. “Las primeras veces se lo entregó el propio Valfredo de Assis”, agregó.