Me habría gustado conocer a ese abogado

Un hombre de su pueblo le pidió que lo defendiera en juicio. Tras conocer su caso el abogado le dijo:

-Me gustaría tomar tu defensa pero me es imposible. Aunque la ley podría interpretarse en tu favor veo que no te asisten ni la razón ni la justicia. Al exponer los argumentos que inventaría para tu defensa estaría diciéndome yo mismo en mi interior: «Soy un mentiroso… Soy un mentiroso». Temo que esas palabras se me salgan y las diga en voz alta frente al juez. Búscate otro abogado que no escuche las voces que oigo yo.

Me habría gustado conocer a ese abogado.

Se llamaba Abraham Lincoln.