Hábeas corpus y la «esfera subjetiva de libertad». Sobre la sentencia del TC que ordenó a la madre no interferir en la relación padre e hijo

En una reciente sentencia de hábeas corpus, el Tribunal Constitucional se ha pronunciado sobre la protección de la esfera subjetiva de libertad de la persona humana, que corresponde a los ámbitos del derecho al libre desarrollo de su personalidad.

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En la sentencia recaída en el expediente 2868-2004-AA/TC, el colegiado constitucional determinó que el derecho al libre desarrollo de la personalidad, se encuentra reconocido en el artículo 2, inciso 1, de la Constitución. Esta posición, como veremos más adelante, no ha sido unánime.

1. Los hechos

a) Mediante Resolución 8, el Juzgado Mixto de Carabayllo concedió la tenencia provisional de la menor favorecida al padre y fijó un régimen de visitas para la demandada.

b) La Resolución 14 del Juzgado Mixto de Carabayllo requirió a la demandada que cumpla con la entrega de la menor.

c) Mediante Resolución 19, el órgano judicial facultó el allanamiento y el descerraje del inmueble donde se encontraría la menor favorecida.

d) A través de la Resolución 22, el Juzgado Civil Transitorio de Carabayllo requirió a la emplazada que entregue a la menor bajo apercibimiento de ordenarse su detención hasta por veinticuatro horas.

e) La Resolución 25, en atención a que la demandada no cumplió con entregar a la menor, se hizo efectivo el mencionado apercibimiento y se ordenó la detención de la demandada hasta por veinticuatro horas, medida que fue reiterada mediante la Resolución 28, de fecha 17 de febrero de 2015.

f) A través de la Resolución 32, se volvió a requerir a la emplazada la entrega de la menor, bajo apercibimiento de remitir las copias certificadas del proceso al Ministerio Público para que proceda conforme con sus atribuciones.

g) Mediante Resolución 37, de fecha 12 de noviembre de 2015, el Juzgado Civil Transitorio de Carabayllo dispuso remitir las copias certificadas de los actuados pertinentes al Ministerio Público. Asimismo, el Juzgado Civil Transitorio de Carabayllo precisa que la demandada no ha entregado a la menor favorecida, por lo que el padre no mantiene contacto con su hija.

2. ¿Cuál es el petitorio del demandante?

El padre pide que la madre cumpla con la orden judicial de entregarle a la menor. Del mismo modo, que cesen los agravios a los derechos de la menor a tener una familia, a no ser separada de ella, a crecer en un ambiente de afecto y seguridad moral, y a su integridad personal.

3. Respecto a la procedencia

Si bien no cabe acudir a la jurisdicción constitucional para dilucidar temas propios de la judicatura ordinaria, tales como los relativos a los procesos de familia o de tenencia, entre otros; y tampoco puede usarse como un mecanismo ordinario de ejecución de acuerdos, resoluciones o sentencias. La judicatura advierte que en este caso la madre de la menor estaría impidiendo el vínculo afectivo entre el actor y su hija, lo que resultaría vulneratorio de los derechos señalados en el punto anterior.

Por lo tanto, el Tribunal concluye que no le corresponde determinar quién tiene el mejor derecho de tenencia sobre la menor, reexaminar los criterios del juez ordinario a efectos de disponer medidas provisionales, ni mucho menos analizar los cuestionamientos legales de la demandante; sino verificar si en el caso se presenta el alegado impedimento de relación parental entre el recurrente y su hija, y si dicha restricción se encuentra justificada o si resulta lesiva de los derechos invocados.

4. Sobre los derechos protegidos

El colegiado señala que la evolución positiva, jurisprudencial, dogmática y doctrinaria del hábeas corpus revela que su propósito garantista trasciende para convertirse en una verdadera vía de protección de lo que podría denominarse la esfera subjetiva de libertad de la persona humana, referida no solo al equilibrio de su núcleo psicosomático, sino también a todos aquellos ámbitos del libre desarrollo de su personalidad que se encuentren en relación directa con la salvaguarda del referido equilibrio.

Por tanto, las restricciones al establecimiento armónico, continuo y solidario de las relaciones familiares, que impiden el vínculo afectivo que todo estrecho nexo consanguíneo reclama inciden en el contenido constitucionalmente del derecho a la integridad física, psíquica y moral de la persona, protegido por el artículo 2.1 de la Constitución y el artículo 25.1 del Código Procesal Constitucional, sino que se oponen también a la protección de la familia como garantía institucional de la sociedad, a tenor del artículo 4 de la Constitución.

5. Fallo

Finalmente, el Tribunal Constitucional declaró fundada la demanda al haberse acreditado la afectación de los derechos de la menor a no ser separada de su familia y de las relaciones armónicas, continuas y solidarias en relación al vínculo afectivo con su padre.

En consecuencia, ordenó a la madre no interferir en la relación y el vínculo de padre e hija, ni en la labor del juez de ejecución de la sentencia de tenencia.

6. Fundamento de voto del magistrado José Luis Sardón

Señaló que es excesivo que, a través del hábeas corpus se pretende proteger lo que se podría denominar la esfera subjetiva de la libertad personal humana, correspondiente al equilibrio de su núcleo psicosomático así como a los ámbitos del libre desarrollo de la personalidad.

En ese sentido, señaló que: «El proceso de habeas corpus resulta ser el proceso constitucional idóneo para aquellos casos en los que se demuestre que se amenace o vulnere la libertad personal, pero no todo acto que afecte piscosoáticamente a una persona, o que afecte el “libre desarrollo de su personalidad”, afecta per se a la libertad personal. Por ello, me aparto de la parte pertinente del citado fundamento».

7. Fundamento del voto del magistrado Eloy Espinosa

El magistrado si bien comparte que se haya declarado fundada la demanda, considera que el objeto de protección del hábeas corpus no puede ser la esfera subjetiva de la libertad de la persona humana.

Por ello, indicó que no comparte esta concepción amplísima de libertad personal, pues podría tener como consecuencia una “amparización” de los procesos de hábeas corpus.

Asimismo, añadió que: «Me parece evidente que la situación descrita conspiraría en contra de una mejor tutela para algunos derechos fundamentales e implicaría una decisión de política institucional muy desfavorable al mejor posicionamiento de las labores puestas a cargo del Tribunal Constitucional del Perú.»