Fornite: ¿Pasos de baile pueden ser protegidos por derechos de autor?

El popular videojuego cuenta con más de una demanda por el uso de populares bailes.

Fornite cuenta con denuncias por autoría de bailes.

La empresa Epic Games saltó a la fama con su vídeojuego Fornite, con el que tuvo una gran acogida entre los gamers. Una de las particularidades que fascinó a los usuarios fueron sus singulares bailes.

Si bien adquirir uno de estos bailes —mediante microtransacciones— no te facilita ganar las partidas, los usuarios, de igual modo, consiguen estos movimientos con finalidades lúdicas.

Pero no todo es color de rosa, pues Epic Games tiene múltiples demandas por usar pasos de bailes sin “consentimiento de sus creadores”. El debate por la propiedad intelectual de estas danzas aún sigue en proceso y —de momento— no se ha emitido ninguna resolución al respecto.

Demandas

El popular Alfonso Ribeiro, quien interpretó a Carlton Banks en ‘El Príncipe de Bel-Air’, demandó a la compañía por los populares que hacía al bailar It’s not unusual.

Sin embargo, el actor decidió retirar su demanda. Esta decisión fue tomada luego de conocer que la Oficina de Derechos de Autor había rechazado su solicitud de registro del baile. Posteriormente, la Suprema Corte dictaminó de forma unánime que una persona no puede ser propietaria de unos cuantos pasos de baile.

Otros celebridades como el rapero 2Milly, The backpack kid (muchacho que baila en el videoclip de Katy Perry) y Orange Shirt Kid (niño que se hizo popular en internet) se han también han emprendido medidas legales por usar “sus bailes” sin consentimiento.

Defensa Epic Games

El abogado de la empresa de vídeojuegos argumentó que las demandas están en desacuerdo con los principios de libertad de expresión y cohíbe la expresión creativa. “Nadie puede ser propietario de un paso de baile”. Afirma que el derecho de autor es claro al decir que la danza individual, los pasos y las sencillas rutinas de baile no están protegidos por derechos de autor.

“Estos son bloques de construcción de libre expresión, que son de dominio público para coreógrafos, bailarines y el público en general para usar, actuar y disfrutar. Además, los derechos de autor no protegen las meras ideas y los conceptos, que son de uso gratuito para todos, sino más bien la expresión de esas ideas”.