El cargamontón contra el magistrado Carlos Ramos Núñez, por Hans Cuadros Sánchez

En las últimas semanas Carlos Ramos Núñez, magistrado del Tribunal Constitucional y probablemente el jurista peruano más reconocido a nivel internacional, ha sido víctima de cobardes ataques mediáticos que no solo han afectado a su familia, sino también a una asesora y su matrimonio.

La calaña de ese ataque no es algo personal, sino un afán intimidatorio que pretende direccionar el sentido de sus votos en las decisiones jurisdiccionales.

Lea también: Sentencia del Tribunal Constitucional gana premio internacional

Atrás quedaron los logros como el premio a la mejor sentencia sobre derechos migratorios otorgado por la Suprema Corte de México; atrás quedó la sentencia que negó un hábeas corpus al condenado Alberto Fujimori; atrás quedó la sentencia que reconoce los derechos de las personas trans y que dejó en ridículo la penosa sentencia del caso PEMM que el colegiado anterior emitió basado sólo en prejuicios; atrás quedó la sentencia que fortaleció la jurisdicción comunal; atrás quedó la valentía para soportar el ataque de los alanistas que no querían que se esclarezca el caso de El Frontón; y, finalmente, atrás quedó la calificación de “ponente de polendas” hecha por el semanario acusador dos semanas antes, por ser el encargado de la resolución admisoria de la demanda competencial. ¿Qué pasó para que ahora este último cambiara tan rápido de opinión sobre el tribuno Ramos?

Lea también: TC declara estado de cosas inconstitucional la falta de procedimiento migratorio sancionador [Exp. N° 02744 2015-PA/TC]

Más les valió un chisme barato y un acontecimiento de su vida personal que yo calificaría de anecdótico, y hasta de muy humano, sin hipocresías santurronas y moralismos de boca. Así, algunos que antes lo tenían por destacado maestro, jurista, y verdadero amigo, ahora no solo cuestionan su calidad profesional, sino también su ética por un rumor y filtración en relación al sentido de un voto en un caso importante y esencialmente político.

A quienes creen que perjudican e intimidan la imparcialidad de un magistrado (como también perjudicaron la de algunos destacados abogados), les digo que Carlitos (como le decimos con cariño) no está solo y siempre tendrá el cariño de quienes aprendimos sus valores y de quienes como yo no solo han visto a un destacado maestro, sino un padre intelectual.

Hans Cuadros Sánchez
Abogado
Candidato a Magíster en Antropología PUCP

Abogado por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Candidato a magíster en Antropología por la misma casa de estudios. Ha sido asistente jurisdiccional en el despacho del magistrado del Tribunal Constitucional, Carlos Ramos Núñez. Además, ha sido secretario arbitral en arbitrajes ad-hoc. Actualmente, se desempeña como Jefe de Prácticas del curso de Investigación Académica de Estudios Generales Letras y es docente adjunto de las cátedras de Historia del Derecho Peruano y Sistema Romano Germánico y Derecho Anglosajón de la Facultad de Derecho PUCP. El autor agradece a la abogada Evelyn Chilo Gutiérrez por el intercambio de ideas que fueron el punto de partida de este artículo, y a la estudiante Ariana La Rosa Flores de la Facultad de Derecho PUCP por la revisión y comentarios finales.