Cuestionan concurso de notarios por amistad entre miembros del jurado y postulantes

Falta de transparencia y objetividad en concurso público es cuestionada por miembros del Colegio Profesional, abogados y hasta postulantes. Algunos piden que proceso sea anulado  o suspendido por tener vicios insalvables.

Erika Romero Díaz.- El concurso público de notarios para Arequipa, convocado por el Consejo del Notariado, debería ser anulado porque es clara la relación amical que existe entre el presidente de la Junta de Decanos del Colegio de Notarios, Roque Díaz Delgado, y los candidatos a notarios Roberto Delgado Valdivia y Enrique Luque Vásquez, quienes postulan a una plaza notarial en esta ciudad. Díaz Delgado es miembro del jurado calificador que los está evaluando.

Díaz, Delgado y Luque participaron de las Jornadas Deportivas Notariales Bonaerenses de octubre de este año. En ese entonces el proceso de selección de notarios para Arequipa ya estaba en marcha y también se habían registrado las irregularidades en su convocatoria inicial.

Para ser notario es requisito tener el título profesional de abogado. Delgado y Luque son conocidos en el Colegio de Abogados de Arequipa, ambos tienen equipos de fútbol. Delgado es notario en Mollendo, y Enrique Luque Vásquez lo es en Castilla.

Los tres son amigos. Es tanta su amistad que incluso Roberto Delgado llevó a su esposa al evento deportivo en Argentina. Por si eso no fuera suficiente, un semanario de Arequipa obtuvo un video en el que se ve a la cónyuge de Delgado cantando junto a Roque Díaz.

En cuanto a Luque, se conoce que es propietario de un viñedo y no dudó en llevar los piscos que elaboran hasta el país gaucho para celebrar junto a sus amigos notarios y esposa.

“Sospechamos que a la hora de la entrevista personal, la amistad entre Díaz, Delgado y Luque pesará y es posible que Roque Díaz evite hacer preguntas o si llega a hacerlas, estas no serán muy complicadas de responder”, señalaron abogados que prefieren mantener el anonimato.

Amigos inseparables. Roque Díaz delgado (1), Enrique Luque (2), acompañado de su esposa, Karina Vargas Granda (3); junto a ellos, Tatiana Briceño Calderón (4) y su cónyuge, Roberto delgado Valdivia (5), durante un viaje a Argentina, en donde participaron de las Jornadas Deportivas Notariales Bonaerenses.

Pero ese no es el único caso de amistad entre jurado y postulante. Marcia Zea Ramírez fue vicedecana del Colegio de Abogados de Arequipa cuando el decano de esa orden profesional fue Alfredo Álvarez Díaz; pues resulta que Zea es miembro de ese jurado calificador y Álvarez Díaz está como postulante a una plaza notarial.

En 2014, Zea estuvo involucrada en un escandaloso hecho ocurrido en la Corte Superior de Justicia de Arequipa, en donde se perdieron 70 certificados de antecedentes penales que fueron usados por personas inescrupulosas para acceder a puestos de trabajo a pesar de tener antecedentes por haber cometido un delito.

Luego de un proceso administrativo disciplinario, la Corte de Arequipa la sancionó por no velar por el buen uso de los bienes de la Corte. Se supo que el Colegio de Abogados de Arequipa que en ese entonces presidía Alfredo Álvarez no tomó ninguna acción en contra de la abogada.

Los abogados de Arequipa y candidatos a notarios conocen de estas relaciones de amistad pero pocos se atreven a denunciarlas y pedir formalmente la anulación o suspensión temporal de ese concurso, como sucedió en Loreto. Temen represalias.

CERO EN TRANSPARENCIA

El proceso de selección de notarios no se ha caracterizado por ser transparente. Todo lo contrario, en el portal web del Consejo del Notariado no se puede visualizar la nota obtenida por los candidatos, solo aparece la denominación “apto” que significa que el postulante pasó la etapa de evaluación.

Por ejemplo, para el concurso de Arequipa, hasta la fecha, solo se conoce los nombres de quienes superaron la evaluación curricular. Las calificaciones son todo un secreto.

Otro de los cuestionamientos está relacionado con el cómputo del puntaje del examen escrito que se sabe tiene 60 preguntas, pero la calificación es sobre 20. La duda es cómo hace el sistema para hacer la conversión.

El examen escrito para los postulantes a las seis plazas disponibles en Arequipa estuvo programado para el 25 de noviembre y se realizaría en el campus de la Pontificia Universidad Católica del Perú en Lima. Sorpresivamente, el 24 de ese mes se reprogramó la evaluación para el próximo 28. Lo mismo ocurrió con la fecha para el examen oral.

Al tratarse de un concurso público, ese cambio de fechas y los motivos debieron ser publicados en el diario oficial “El Peruano” y en el de mayor circulación, pero no fue así. El Consejo del Notariado informó a los postulantes vía correo electrónico.

De otro lado, el Colegio del Notariado, en una resolución, se esforzó en argumentar el porqué había decidido bajar la nota mínima a 12 para provincias y mantener el 14 solo para los candidatos a plazas notariales en Lima.

Arequipa es considerada como la Capital Jurídica del Perú y hasta ahora los abogados no se explican cómo pudieron rebajar tanto la nota mínima, hasta 12, que es una nota deficiente, mediocre, que hasta los escolares detestan obtener.

Otro cuestionamiento es por qué se traslada este concurso público hasta Lima cuando muy bien pudo realizarse en Arequipa con todas las garantías. Para algunos notarios de la ciudad, esto se debe a un capricho del actual decano de esa orden profesional, Javier Angulo Suárez, quien se empecinó en dar luz verde a un concurso que nació con mala estrella y que fue cuestionado desde su convocatoria.

Estos concursos son abiertos al público. Una de las razones por las que lo habrían llevado hasta Lima es porque se quiere evitar que abogados de Arequipa participen de este concurso como observadores.

“A los abogados de Lima solo les interesa el concurso para esa ciudad. Ellos no van a fiscalizar el concurso para Arequipa porque simplemente no les interesa y no es de su incumbencia”, nos explicaron. Es que lo que se teme es que las plazas para Arequipa ya tengan nombre propio.

DESDE SU ORIGEN

Los primeros pasos del concurso para plazas notariales en Arequipa, que ahora se lleva en Lima, empezaron en el Colegio de Notarios de Arequipa de la mano del decano de la orden profesional, Javier Angulo Suárez.

A Angulo se le cuestionó haber usado el nombre del notario Hugo Caballero Laura, sin su autorización para avalar ese proceso de selección; finalmente, la Asamblea decidió declarar la nulidad de ese concurso en Arequipa.