La conmovedora carta que Hugo Bustíos le escribió a su hija antes de morir

Un desgarrador llanto acompañó la alocución de Margarita Patiña, la viuda de Hugo Bustíos, quien reveló la carta.

En la audiencia pública del 12 de abril de 2002, en declaración a la Comisión de la Verdad y Reconciliación, Margarita Patiña reveló un manuscrito del periodista Hugo Bustíos, que durante mucho tiempo atesoró entre sus pertenencias.

[…] Al quinto día de la muerte de Hugo, arreglando sus cosas, (…), en el escritorio encontré un escrito (llora) que la estaba haciendo hace tiempo posiblemente, y lo tenía que seguir continuando, no sé si me permiten leer las dos últimas hojas del escrito que él había dejado, con la venia de ustedes.

Durante su alocución, Margarita Patiña trato de no perder la compostura, pero no pudo.

Me siento impotente frente aquellos que nunca tuvieron valor alguno de enfrentarse a la verdadera realidad de nuestro pueblo, siento temor por la sencilla razón de que ellos no tienen sentimiento alguno. Son máquinas para matar y no dudarán en hacerlo -lloró-. 

El periodista asesinado por miembros del Ejército Peruano, Hugo Bustíos le escribió esta preciosa carta a su hija mayor, Sharmelí Valery, quien con apenas doce años, le cargaba los apuntes periodísticos a su padre. Legis.pe reproduce la misiva:

Si es que algo sucede, toma la pluma, la hoja, escribe para informar ante el mundo lo que está sucediendo –esto va dirigido a Charmelí Valery su hija mayor, porque ella lo ayudaba a locutar en los noticiarios, muy tierna, desde los doce años, él la llevaba a que… le daba esa emoción de que ya sea periodista– escribe para informar ante el mundo lo que está sucediendo en nuestra tierra, que conozcan nuestros hermanos de sangre que Huanta sólo aparenta… aparentemente está bien; pero dentro de ella, hay mucho dolor, hay mucha tristeza, hay muchas lágrimas, hay muchas muertes. Jamás callemos esta realidad, si ahora quieren callarnos, mañana nuestro hijos gritarán que hemos tenido razón para escribir… para escribir, para hablar, para informar ante los cinco continentes. No preguntemos ahora, quién es el culpable, tampoco quién es el verdugo, sólo tengamos presente, en todo momento de que jamás callaremos la realidad de los hechos, jamás callemos pase lo que pase, publiquemos sin temor alguno, dejo en buenas manos mi lapicero, mi lápiz y papel.

La sabiduría contenida en cada una de las recomendaciones de Hugo Bustíos, conmovieron a los asistentes a la audiencia. Al periodista de Caretas le emocionaba la idea de que su hija ejerza el periodismo.

Tengo la plena confianza de que tú continuarás por el camino ya emprendido; pero con el coraje, la decisión, la fuerza y la verdad; se sienten impotentes frente a mis armas que son la cámara, el papel, el lápiz y mis palabras, frente a ese hecho sólo les queda decir. No me asustan sus seguimientos, tampoco sus intentos de secuestro, mucho menos sus tentativas de desaparecerme, me defenderé, esté donde esté.

A punto de quebrarse, Margarita Patiña siguió leyendo:

Si es que por la fatalidad del caso, llegue el día en que calle en mi… si llegara el día en que me destruyan para siempre, no quisiera que se enclaustren dentro del silencio sepulcral. Sería como llorar a gritos sin derramar lágrimas; espero que sigas por el camino dejado por la fatalidad del destino, creo que no te faltarán fuerzas para que continúes con la lucha, para lograr los objetivos trazados y tantos objetivos que nos habíamos trazado, tantas metas frustradas, pues tengo la plena confianza de que un día no muy lejano acabará esta desesperación, acabará (llora) los derramamientos de sangre, terminarán los dolores que destrozan los corazones de la gente que no sabe por qué tienen que pagar muy caro por su ignorancia, y la falta de conciencia humana. Tengo la plena seguridad, de que un día no muy lejano llegue la luz de la esperanza y alumbre el camino para evitar equivocaciones, para evitar tragedias, pues esa luz de la esperanza, hará que de nuestra sociedad enfermiza, tenga la oportunidad de reconstruir sus cimientos que fueron destruidos por quienes no entendieron el valor humano.

Lea la carta completa aquí.

  No se mata la verdad, matando periodistas.