¿Cómo perdió Bolivia su único acceso al mar?

En 1866, Bolivia había acordado con Chile una salida propia al mar del Pacífico.

En 1825, el gobierno boliviano encabezado por Simón Bolívar ordenó habilitar un puerto en Cobija, municipio ubicado al norte de Bolivia. La orden de Simón Bolívar incluía la zona portuaria dentro de su territorio. Sin embargo, la Constitución boliviana de 1826 no asignó expresamente a este país ni el desierto ni el litoral de Atacama. Esta omisión se se subsanaría con la Constitución de 1831, en donde se menciona “y las provincias Litoral”, en el capítulo 2 de la Carta Magna boliviana. Aunque no especificaba límites exactos, la Constitución de 1831 registraba la zona portuaria como parte de su jurisdicción.

En la costa, su frontera norte era con Perú y la del sur con Chile.

En el siglo XIX, Chile exportaba salitreras del norte que se extendían por el desierto de Atacama y el sur del territorio peruano. El gobierno boliviano impuso un gravamen de 10 centavos por quintal de salitre exportado a un contrato privado transacción, lo que propició la invasión chilena a territorio boliviano, argumentando que esta decisión violaba un tratado comercial firmado en 1874.

El tratado establecía que los bolivianos no incrementarían los impuestos sobre el salitre por 25 años, es decir, hasta 1899. Elevar los impuestos fue el factor precipitante que desató la furia chilena.

El conflicto comenzó y Perú se alió contra Chile. “La Guerra del Pacífico” había comenzado.

Entre 1879 y 1884, Chile estuvo muy interesado en apropiarse del guano peruano y el salitre boliviano, lo que los motivó a desplazar su arsenal militar contra ambos países.

Con el apoyo de Inglaterra, Chile ganó la guerra y se apropió de la frontera boliviana, dejándolos sin 120.000 kilómetros cuadrados de territorio y 400 kilómetros de costa, según indican los historiadores. De manera que, se le arrebató su acceso al mar del Pacífico. Además, Chile también se apoderó de Arica y se hizo con grandes recursos naturales que lo catapultaron a posicionarse como uno de los países latinoamericanos más solventes.

Cabe destacar que, en 1866 Chile y Bolivia habían acordado, a través de un tratado de límites, que Bolivia se quedaría con el desierto de Atacama y una salida propia al mar. En ese tratado se especificaba que la línea fronteriza entre Bolivia y Chile quedaba fijada en el paralelo 24°S y se establecía que entre los paralelos 23°S y 25°S los Estados signatarios se repartirían las utilidades guaneras y mineras en partes iguales. Tal como se muestra en la imagen.