Cómo organizar los argumentos del alegato

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Compartimos con ustedes un tramo valiosísimo del texto Una guía práctica para defensores penales de Andrea Seshazo, en el que nos ofrece esquemas didácticos para organizar los argumentos del alegato.


La organización de un argumento

Al decidir cómo organizar tus alegatos, sea sobre puntos menores durante un juicio oral como las objeciones, o puntos importantes como la legalidad de una detención, se deben tomar en cuenta los siguientes puntos básicos:

  1. Comenzando con lo obvio, un argumento bien organizado persuadirá mejor que uno peor organizado.
  2. No todas las personas absorben información de la misma manera, ni tienen la misma capacidad de concentrarse. Piensa en la última vez que asististe un taller o curso. ¿Cuánto tiempo pudiste concentrarte antes de comenzar a pensar en otro tema, a aburrirte, etcétera?
  3. Estudios muestran que las personas pueden concentrarse por un máximo de 15 a 20 minutos, lo cual debería ser el tope de tiempo para un alegato[1]. Es importante destacar los puntos fundamentales que planeas hacer al principio y al fin del alegato, ya que coinciden con la atención máxima del oyente. El mismo concepto se usa durante la preparación de los interrogatorios y contrainterrogatorios.
  4. Referencia de tiempo para concentrarse.
  5. Los abogados, por formación, acostumbran evaluar argumentos escritos y tenemos menos práctica en evaluar argumentos orales.
  6. Un lector puede asimilar más información que una persona que está escuchando la misma información. Un lector puede releer un párrafo si pierde un paso lógico del argumento.
  7. Esto significa que no puedes argumentar oralmente de la misma manera que lo haces por escrito. Necesitarás destacar cierta información con una repetición o expresando el mismo punto de otra manera.
  8. Los jueces tienen interés de llegar al meollo del problema jurídico y tomar la “decisión” correcta. El juez necesita saber cuál es tu posición o petición rápidamente, porque la usará como el esqueleto de su argumento. Sin ello, los argumentos no tendrán contexto.
  9. Para determinar la mejor técnica o las mejores técnicas para persuadir a un tribunal, se requiere evaluar cuáles son los pasos lógicos que tomarán los jueces para llegar a una decisión. Entendido eso, se presentan los argumentos en el orden lógico que seguirá un juez.
  10. Si ves tu rol como un asesor del juez, la persona que le presentará la decisión correcta en el formato que lo tendrá que fallar, ayudarás a organizar tus propios argumentos. Resumiendo estos puntos, tienes que crear una fórmula o técnica para presentar tus argumentos. Primero elaboras el esqueleto de tu argumento –tu conclusión sobre el punto jurídico o los hechos que serán debatidos– luego introduces la regla o norma aplicable, analizando o interpretándola para darle contexto y contenido. Presenta los argumentos en el orden que más le parecerán al juez, no en el que te persuaden a ti. Después aterriza la norma legal en los hechos del caso, aplicando la norma y usando los hechos. Finalmente, resume por qué tu posición es la correcta, dada la ley y los hechos. Central a todo argumento es el “por qué,” por qué la regla, por qué ganas. El siguiente es un esquema de la organización ideal de un argumento:

El argumento

  • Introducción al tema y tu conclusión.
  • Regla o norma que gobierna la decisión.
  • Análisis de la regla.
  • Aplicación de la regla a los hechos.
  • Conclusión.

1. Introducción a tu conclusión y tu petición

  • ¿Qué es lo que pides?
  • ¿Cuál es la pregunta legal que tiene que resolver el juez y cuál es tu respuesta a esa pregunta?

2. Exposición de la regla o norma

  • ¿Cuál es la norma o normas, sean constitucionales o legales (en el código), que gobiernan tu petición o la pregunta legal?
  • Si hay un debate jurídico, ¿qué norma controla la pregunta? Analiza las opciones y por qué la que propones es correcta.

3a. El análisis de la norma

  • ¿Cuál es la interpretación de la norma que justifica tu posición o petición?
  • Si es necesario, refiérete a las otras interpretaciones, señalando por qué no son correctas.

3b. El “por qué” detrás de la regla

  • ¿Cuáles son los argumentos globales o sistémicos de por qué la regla fue adoptada, escrita, diseñada, etcétera, o por qué debería ser interpretada como propones?
  • Explica por qué tu interpretación de la norma promueve los intereses subyacentes en ella.
  • Explica los efectos negativos en los intereses subyacentes si el juez no adopta tu interpretación.
  • Si no sabes por qué la regla existe, tienes que investigarlo. Es difícil argumentar sobre una regla si no conoces su propósito.

4. Aplicación de la regla a los hechos

  • Aterriza la discusión dogmática a los hechos del caso.
  • Explica por qué la aplicación de la regla es la solución correcta, usando los hechos de tu caso.

5. Conclusión

  • Resume brevemente tus argumentos, reiterando tu petición.


[1] Referencia de tiempo para concentrarse.