Si así de sencilla fuera la tesis...

Esa tesis está esperando desde la noche de los tiempos y se ha propuesto acabarla de una vez por todas este verano que se viene. Así que aquí les dejamos ocho consejos prácticos para redactar la tesis (¡de una buena vez!) que hemos seleccionado de un extraordinario libro de Corina Schmelkes (mayor información infra).


1. Cuidado con las palabras, las oraciones y los párrafos largos

La mente humana retiene más fácilmente las ideas simples o sencillas al leer. Para los lectores, es mucho más sencillo leer de inmediato que leer inmediatamente. Es mejor seleccionar una palabra corta que una larga. Ejemplo: niño, en vez de criatura; capaz en vez de competente. Prefiera lo simple a lo complejo; las palabras comunes a las científicas, aun si el trabajo es científico.

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Por otra parte, también es conveniente que las oraciones sean lo más cortas posible. Ejemplo: La lección era demasiado pesada para los participantes que aún no habían recibido instrucción en el tema que se estaba estudiando. Esta oración puede dividirse en dos: La lección era demasiado pesada. Los participantes no habían recibido instrucción en ese tema.

Por último, también hay que evitar los párrafos largos. Estos, a simple vista, desaniman al lector. Es cierto que un párrafo debe contener una oración con la idea central; dos o tres que apoyen o desarrollen esa idea y una final que la concluya. Pero cada una de estas oraciones debe ser corta, para que el párrafo sea sencillo.

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2. Evite palabras innecesarias

En una tesis, apúntelo bien, no son necesarios los adjetivos y los adverbios. Ejemplo: Ese servicio que ofrece la universidad es necesario por la mala organización con que cuenta. El adjetivo mala es innecesario. Si se le elimina, la oración no cambia. Hay que recordar que el escrito debe ser objetivo. No debe mostrar los sentimientos del autor y, por lo general, los adjetivos y los adverbios revelan cómo el autor se siente ante la situación que plasma.

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3. ¡¡¡Decídase!!!

Decida si va a usar singular o plural, yo o nosotros, o la forma impersonal se. Cualquiera que sea, debe ser constante en todo el documento. Si se decide por el impersonal se o la primera persona singular, yo, no debe escribir nuestro país cuando está hablando de México, o bien nuestros alumnos si se está refiriendo a los alumnos a los que usted está enseñando.

4. El gerundio arruina tu trabajo

Evite el gerundio. Si la acción que expresa no es simultánea a la del verbo en la oración, no use el gerundio. Ejemplo: Los alumnos escribieron con pluma, haciendo a un lado los libros. Esto es correcto sí a la vez que los alumnos escribían estaban también haciendo a un lado los libros, pero realmente lo que se quiere decir es que antes de escribir, hicieron a un lado los libros. Esto se debe escribir: Hicieron a un lado los libros y escribieron con pluma.

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Lo más grave y el error más común es iniciar una oración con un gerundio. Se tiende a dejarla como frase, o bien, a descuidar la sintaxis. Ejemplo: Leyendo a los autores más destacados en este tema, Pedro Gómez es el que lo desarrolla con mayor profundidad. En esta oración, el sujeto es yo (implícito) y en la parte final, el sujeto cambia a Pedro Gómez. Es mejor decir: De los autores más destacados, Pedro Gómez es el que desarrolla este tema con mayor profundidad. O, mejor aún, al revés. Pedro Gómez es el que desarrolla este tema con mayor profundidad, de los autores más destacados.

5. ¡¡¡No uses términos vagos como etcétera o varios autores dicen!!!

El vocablo etcétera generalmente se utiliza cuando a uno ya no se le ocurre que más escribir. Ejemplo: Para un administrador es importante conocer a sus trabajadores, sus antecedentes familiares, sus ideologías, sus hábitos, etc. Hay muchas otras cosas que le deben interesar a un administrador acerca de sus trabajadores, por ejemplo sus filosofías, sus pasatiempos, sus intereses, sus miedos, sus actitudes, sus conocimientos, sus habilidades, sus valores. Sin embargo, el autor puso, etc. Eso permite al lector añadir lo que él desee. Los pensamientos del autor pueden no ser tan profundos como los del lector. Por eso, en la tesis, no se permite utilizar términos vagos como etcétera, y tampoco… y otros; varios autores; los teóricos; los investigadores. Cada vez que se utilicen estas expresiones, es necesario poner entre paréntesis quiénes otros, cuáles autores, cuáles teóricos, cuáles investigadores. Ejemplo: (Pérez, 1987, García, 1997 y Elizondo, 1996).

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6. Está prohibido el uso de y/o

En castellano no existe la combinación y/o, aunque sea utilizada por los bancos. Es un anglicismo. Debe usarse y u o. La y une palabras o cláusulas; es una conjunción copulativa. Por ejemplo: Mi hermano y yo iremos al concurso de creatividad. La o denota diferencia o separación; es una conjunción disyuntiva. La oración, en este caso, puede escribirse: Mi hermano o yo iremos al concurso de creatividad.

7. Es peligroso escribir en negativo

Hay que escribir lo que se debe hacer, fabricar, producir, construir, elaborar, arreglar, ejecutar, efectuar, verificar, practicar, desempeñar, ejercer y no lo que no se debe hacer. Por ejemplo: Los maestros no deben iniciar la clase antes de presentarse con los alumnos y dejar que éstos se presenten ante ellos mismos. Es necesario escribir en positivo, por lo cual esta oración debe escribirse así: Los maestros deben iniciar la clase presentándose con los alumnos y dejar que éstos se presenten ante ellos mismos.

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8. Los grandes escritos se escriben con pocas mayúsculas

En castellano se utilizan poco las mayúsculas. Los nombres de los meses, los días de la semana, los idiomas y las nacionalidades, todos van con minúscula, a no ser que sean la primera palabra en una oración.

En ningún momento se debe escribir todo un documento en mayúsculas. Si escribe palabras con mayúsculas, deben ir acentuadas. Ejemplo: CAPÍTULO. Es inaceptable un documento escrito totalmente en mayúsculas. Es horrible escribir la Gran Patria que todos Amamos con todo nuestro Corazón, por ejemplo.

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Fuente: Secciones de comentarios y consejos de redacción que aparecen en el Manual para la presentación de anteproyectos e informes de investigación (Oxford University Press) de Corina Schmelkes (los subtítulos son adaptaciones nuestras).