Los 15 mejores abogados de las series de televisión que nos fascinan. (Foto: "Saul Goodman").

A continuación compartimos con ustedes la insuperable selección que hizo Philips TV de los mejores abogados de las series jurídicas de televisión.

Mucho cuidado con ellos. Salvan a inocentes y encierran al verdadero culpable en la cárcel. Y todo ello sin arrugar su impoluto traje de marca. Los abogados de las series de televisión nos fascinan. Entran con paso firme en la corte y tienen siempre la réplica perfecta para dejarnos con la boca abierta. Sus apasionantes casos sólo están a la altura de sus enrevesadas vidas. ¿Un repaso por los más importantes?

Alicia Florrick

La reina entre las series de abogados actuales se llama ‘The Good Wife‘. Su increíble protagonista, interpretada por Julianna Margulies, es una abogada modélica: seria, responsable, nunca pierde la compostura. Aunque a veces su implicación con el cliente sea demasiado personal. Los casos de esta serie son algunos de los más originales que hemos podido ver en dramas legales. La vida de Alicia, llena de altibajos y momentos agridulces, es una de las más admiradas.

Patty Hewes

Es una delicia cuando las grandes actrices del cine se deciden a pasar a la televisión, sobre todo para interpretar ficciones como la grandísima ‘Damages‘. En ella, Glenn Close daba vida a una abogada implacable. Y si lo era en asuntos personales y familiares, aún resultaba más feroz cuando se trataba de su trabajo. Casos pegados a una actualidad de esa en la que la realidad, a veces, parece superar a la ficción, y la dualidad entre dos abogadas cada vez menos distintas, nos conquistaron totalmente.

Bobby Donnell

Dylan MacDermott dio vida a uno de los abogados que más han calado en nuestra cultura seriéfila. La serie ‘El abogado‘ nos presentaba la dualidad entre el trabajo y la ética y su figura emblemática era ese chico de orígenes humildes que nunca pudo olvidar el trato que su padre recibió a manos de los elegantes abogados para los que trabajaba. Por ello, Donnell se decidía a defender a personas sin recursos, dejándonos casos de ésos que invitan a un reflexión profunda.

Ally McBeal

En el complejo mundo de la abogacía, la pizpireta Ally McBeal era un remanso de humor y alegría. Hablamos de una de las series considerabas pioneras a la hora de marcar el camino de un nuevo lenguaje audiovisual que hoy podemos disfrutar. Ally era insegura, torpe, patosa, tenía incontinencia verbal… y un absoluto encanto que nos empujaba a ver, uno tras otro, todos sus capítulos. Bien es verdad que si Ally era peculiar como pocas, sus compañeros de bufete no le iban a la zaga.

Saul Goodman

Este señor, artífice de muchas secuencias geniales de ‘Breaking Bad’ tiene ahora su propia serie, que se ha convertido en parada obligatoria para todos los que disfrutamos con las ocurrencias de uno de los abogados más ácidos de la televisión. Ya sabes, si necesitas a un abogado con recursos (no todos tienen porqué ser legales), lenguaraz, que no se frena ante nada, que nunca va a temblar por lo que puedas contarle, rápido y efectivo… mejor llama a Saul.

Alan Shore

David E. Kelley cogió a uno de los personajes de la última temporada de ‘El abogado’ y creó el spin-off ‘Boston Legal’, en el que James Spader daba vida a otro de esos inolvidables abogados de ficción. De nuevo, la lucha entre el deber y los principios morales hacían mella en un abogado que siempre anteponía sus propias convicciones, aunque eso le valiera enfrentarse con sus compañeros e incluso poner en peligro su condición de abogado.

Ben Stone

Ley y orden‘ es mucho más que una serie, es una saga con la que aprendimos a amar la ficción. Su periplo, veinte años y veinte temporadas, nos dice bien a las claras cómo esta producción se convirtió para muchos en todo un referente legal. Entre todos los grandes personajes que pudimos conocer, hoy escogemos a Benjamin Stone, al que vimos en las cuatro primeras temporadas, un ayudante del fiscal duro como pocos, incorruptible, honesto y leal que tiene muy claro su deber a la hora de enfrentar los casos.

Sebastian Stark

Si estamos hablando de una serie que se llamaba ‘Shark‘, parece que podemos hacernos una idea bastante clara de cómo es la personalidad del protagonista al que nos tenemos que enfrentar. El actor James Woods dio vida a este peculiar jurista que cambió su vida como abogado defensor para trabajar en la fiscalía. Sus lemas: “Un juicio es la guerra y perder es la muerte“, “La verdad es relativa; escoge la que te convenga” o “En un juicio con jurado hay doce opiniones importantes y la tuya no está entre ellas”, son frases míticas.

Nick Fallin

Nos acercamos ahora a una serie de 2001 para hablar de su inolvidable protagonista. Nos referimos a ‘The Guardian‘ y al personaje interpretado por uno de los actores más carismáticos de la tele: Simon Baker. En este caso, podríamos hablar del “cazador cazado” pues Fallin se veía condenado por un tribunal por un tema de drogas. ¿Su condena? Una rehabilitación de esas que la ficción sabe regalarnos: servicios sociales a la comunidad defendiendo los intereses de distintos menores.

El Chepa

En esta lista de abogados letales, no podía faltar una de las series nacionales que más nostalgia despierta. Estamos hablando de ‘Turno de oficio’, una producción de TVE dirigida por Antonio Mercero y ensamblada con mimo y artesanía, un gran ejemplo de la televisión de los 80. Juan Luis Funes, alias El Chepa, estaba interpretado por Juan Luis Galiardo y representaba a un veterano de la profesión. A pesar de sus maneras socarronas, sabía muy bien lo que el ejercicio de la abogacía significa a la hora de defender los derechos de los ciudadanos.

Mike Ross

O el abogado que no es abogado. La serie ‘Suits‘, del canal USA Network, parte de una curiosa premisa. El personaje de Ross posee una inteligencia excelsa y una utilísima memoria fotográfica. Parece que puede convertirse en un brillante abogado, si no fuera porque ha sido expulsado de la universidad. Eso no impide que Harvey Specter, el otro gran protagonista de esta serie, se dé cuenta de sus asombrosas dotes y decida contratarlo para su bufete. El pillo y el hombre recto, buena pareja.

Michael Kuzak

Las series de abogados han marcado nuestro sino como espectadores enamorados de la mejor ficción. En este repaso por los letrados más famosos, no podíamos olvidarnos de una serie mítica como fue ‘La ley de Los Ángeles‘. Si tenemos que quedarnos con uno de sus protagonistas, elegimos a Kuzak, interpretado por Harry Hamlin. Agresivo y muy duro, a Kuzak le gustaba enfrentarse a los casos más complejos y de grandes repercusiones. Y, a pesar de las duras tramas que contenía la serie, una de sus secuencias más recordadas es cuando Kuzak interrumpe la boda de Grace… vestido de gorila.

Daniel R. Fielding

La justicia es un asunto muy serio, pero en ‘Juzgado de guardia‘, la genial sitcom de NBC, nos encontrábamos con los casos más particulares, sólo asumibles por unos personajes aún más chiflados. Uno de nuestros favoritos era, sin duda, el fiscal interpretado por John Larroquette, uno de esos “antagonistas” robaescenas que nos hace reír a carcajadas. Un embaucador nato, egoísta, ególatra, seductor, sus frases, fuera de lo políticamente correcto, eran magistrales.

Perry Mason

Clásico entre los clásicos, uno de los primeros abogados de la televisión que nos enamoró fue Perry Mason, el gran letrado interpretado por Raymond Burr. Mason es un personaje de las novelas de las novelas de Erle Stanley Gardner, que saltó a la pequeña pantalla para convertirse en un icono del audiovisual. Mason no sólo defendía a su cliente, sino que solía resolver los crímenes más complejos. En 1973, el personaje resucitó en una nueva serie, aunque nunca tuvo el carisma de la original.

Lionel Hutz

Lleva toda una vida con nosotros (más de 25 temporadas) y ‘Los Simpson‘ ha sabido hacerse grande no sólo gracias a la familia protagonista, sino por la creación de un rico y extenso universo en el que tenemos personajes de todo tipo. Y los abogados también están entre ellos, aunque no salgan muy bien parados. Lionel Hutz representa a un letrado con poco (por no decir ninguno) éxito profesional, que ha de compaginar su trabajo con otros. Incluso el nombre de su bufete ‘No puedo creer que sea un bufete de abogados’, dice poco en su favor.