¿Es posible desalojar a los familiares?

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Sumario: 1. Desalojo familiar. 2. Crítica a la Casación 2945-2013, Lima. 2.1. Los hechos. 2.2. El razonamiento de la Corte. 2.3. Crítica.


1. Desalojo familiar

Aunque no existe propiamente la categoría de desalojo familiar el nombre es adecuado debido a los últimos criterios jurisprudenciales en los cuales los familiares deben tener un tratamiento especial dentro de un proceso de desalojo por la estrecha relación entre demandante y demandando.

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Para abordar la viabilidad para desalojar a nuestros familiares en ciertas circunstancias  debemos tener en cuenta la base legal del proceso de desalojo, el cual es regulado del artículo 585° al 596° del Código Procesal Civil.

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Cabe precisar que en este tipo de procesos lo que se busca, en esencia, es recuperar la posesión, puesto que se tiene derecho a esta, ya sea en calidad de propietario o por tener otro derecho a ocupar el bien. En cambio, el demandando a pesar de ocupar el inmueble no le asiste derecho alguno.

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2. Crítica a la Casación 2945-2013, Lima

En ciertos contextos las relaciones familiares nos obligan a ir al límite, recordemos los casos de violencia familiar, donde se sanciona la conducta violenta del agresor en el marco de un vínculo familiar. Sin embargo, estos límites también se observan en las relaciones jurídicas patrimoniales, en específico respecto de la ocupación de bienes inmuebles.

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Este límite en la tolerancia puede verse expresa en una demanda de desalojo por precario entre familiares. En la Casación 2945-2013, Lima el colegiado ha esgrimido criterios para desestimar la demanda; pero este razonamiento, como veremos en un siguiente post, no es uniforme.

2.1. Los hechos

Una persona que ostenta la titularidad de un bien inmueble (nieta) interpone una demanda de desalojo por precario en contra de sus abuelos y tíos, con el fin que estos desocupen el inmueble, esto a pesar del reiterado pedido de que desocupen el bien.

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2.2. El razonamiento de la Corte

La Corte Suprema considerada que si bien es correcto señalar que los actos de tolerancia vuelven precarios a los demandados (abuelos y tíos); no obstante, en el caso particular de los abuelos existen circunstancias que permite evaluar su situación de manera distinta.

Considera la Corte Suprema que cuando existe una relación entre el demandante y el demandado que los une por vínculos directos de parentesco, considerando que también viven juntos en el mismo inmueble, sumado a la avanzada edad de los demandados, bajo esas condiciones no resulta razonable considerar precarios a los familiares, teniendo como punto de consideración la defensa de la dignidad de la persona humana, la cual ordena proteger al anciano y al familiar (artículo 4 de la Constitución) e indica como deber de los hijos respetar y asistir a los padres (artículo 6 de la Constitución). Sin embargo, en el caso de familiares que no cumplan con tal condición, como los tíos en el presente caso, la demanda de desalojo sí será viable.

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2.3. Crítica

La pregunta es ¿qué pasaría si la nieta vende la casa a un tercero? ¿Acaso este no podrá desalojar a los abuelos? Considero que los argumentos elaborados no corresponden a argumentos de protección desde el derecho civil, creándose incluso una nueva categoría de título posesorio, el cual sería de fuente jurisprudencial. Recordemos que el título materia de discusión en el desalojo siempre obedece a la posesión, es decir, quien tiene derecho a la posesión tiene un título que lo ampara.

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En el presente caso el título es netamente de fuente jurisprudencial, diferenciándose de los títulos contractuales (como el contrato de arrendamiento que le permite a una persona ejercer la posesión sobre el bien debido al vínculo contractual que tiene con el concedente) o de fuente legal (típico ejemplo donde existe una disposición legal que ampara la posesión del que ocupa un bien).

Esperamos un mayor análisis por parte de la Corte Suprema en casos similares donde el desarrollo de la protección ante el desalojo sea elaborado de forma más detallada.

¿Qué opina usted?