Entrevista a la profesora Betzabé Marciani sobre libertad de expresión

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En una entrevista concedida a Legis.pe, la doctora Betzabé Marciani Burgos, especialista en argumentación jurídica y profesora de la PUCP, habló sobre el derecho a la libertad de expresión y de sus dos grandes manifestaciones: el derecho a la libertad de información y el derecho a la libertad de opinión.

Betzabé Marciani: dos enfoques de la libertad de expresión

El desarrollo de la libertad de expresión, dijo la doctora, depende de la importancia que se le dé a ciertos fundamentos. En Latinoamérica y en Europa se le da un mayor énfasis a la dignidad del ser humano, por lo que las limitaciones pueden ser mucho más fuertes. En el derecho norteamericano, en cambio, tiene un lugar especial, preferente: no solo se le ve como un derecho individual sino como una garantía esencial del gobierno democrático, por lo que hay una mayor tolerancia, al punto que se puede ver en EEUU marchas racistas en barrios judíos, que incluso son garantizadas por la fuerzas públicas.

La libertad de expresión en conflicto con otros derechos

La doctora Marciani recordó que el TC y, en general, la dogmática constitucional peruana, no ha asumido una tesis de la posición preferente («en alguna sentencia se habló de esto pero fue revertido»), y más bien se ha plegado al test de la ponderación de derechos. «Hay una cosa que es importante y que a veces a la gente le genera cierta ansiedad con este tema de la ponderación. Se piensa que la ponderación va a dar resultados distintos y que, por lo tanto, va a generar una gran inseguridad jurídica. Y no es así», apuntó la profesora antes de desarrollar su punto de vista con un interesante ejemplo. El llamado de la profesora, sin embargo, es claro: «Debería haber una jurisprudencia vinculante para tener cierta línea decisoria para casos futuros».

El caso Phillip Butters y la libertad de expresión

Con lo expuesto anteriormente, la doctora abordó la discusión que se encendió luego del despido del conductor radial Philip Butters de una emisora local por sus comentarios en la marcha organizada por el colectivo «Con mis hijos no te metas».

En un tramo final de la entrevista, la doctora destacó la opinión de Dworkin, en el sentido que la libertad de expresión supondría incluso «el derecho a ofender». De ahí que sotenga que este derecho perdería su sentido si solo sirviera para escuchar «cosas lindas» sobre uno mismo o para que le hablen a uno «alturadamente»:

La libertad de expresión en una democracia exige un alto nivel de tolerancia. La gente puede decir que cada quien tiene sus creencias, sus preferencias, sus opiniones. Y yo he escuchado decir «siempre que lo digan alturadamente». Pero es que si la libertad de expresión va a servir para que escuches cosas lindas sobre ti y que te hablen alturadamente, tenemos un problema ¿no? Y eso lo dicen varios autores. Incluso Dworkin dice, y de un modo quizá ya muy radical, pero creo que tiene una cuota de verdad lo que dice, además que es un liberal, que el derecho a la libertad de expresión eventualmente supone el derecho incluso a ofender o a cierto nivel de ofensa y por tanto de tolerancia por el otro lado.