Hace poco Palestra publicó El ascenso de los principios en la práctica constitucional, del reconocido profesor Pedro Grández Castro. Su colega y amigo, el profesor Heber Joel Campos Bernal, no ha dejado escapar la oportunidad y ha hecho un sustancioso comentario que difundimos aquí con el ánimo de inducirlos a leer el libro. 


Mi amigo, el profesor Pedro Grández, acaba de publicar un libro que dará que hablar en los próximos días, intitulado: El ascenso de los principios en la práctica constitucional (Editorial Palestra, 2015).

Estoy por terminarlo (es un libro breve pero sustancioso) y puedo decir, sin ápice de duda, que se trata de una excelente reconstrucción del debate sobre los principios en general y sobre los principios en el Perú en particular. En el libro sobresalen, en esa medida, dos rasgos que dan cuenta de su potencia crítica: i) la claridad expositiva del autor (Pedro escribe con una gran transparencia, lo cual, en el ámbito de la teoría del derecho resulta, de por sí, un mérito enorme), y ii) la relación entre las ideas que subyacen al debate sobre los principios y su aplicación práctica por parte de los jueces. En el Perú, por ejemplo, dicha relación aparece como borrosa, desordenada, poco consistente pero, al menos, comprometida, aunque sea en el papel, con el discurso antiformalista.

El ascenso de los principios en la practica constitucional - Pedro GrandezLa tesis que subyace a los 6 capítulos del libro es, a mi modo de ver, un poco la siguiente: estamos en un momento donde el ascenso de los principios en la práctica del derecho resulta irreversible, y donde la comprensión de sus alcances y límites resulta un imperativo no sólo para resolver los conflictos que se presentan en la realidad, sino para participar, de manera activa, en la dinámica que relaciona a la política con el derecho.

Tras leer el libro de Pedro me queda claro que estamos comprendiendo, felizmente, que la práctica del derecho no puede (no debe) estar al margen de la moral y que ésta, a su vez, no puede estar alejada de la deliberación pública. El derecho es la herramienta con la que contamos, también, los ciudadanos para participar en la toma de las decisiones políticas.

Tremendo reto el que tenemos, pues, los que nos dedicamos a la práctica del derecho en un país como el nuestro, donde, precisamente, si algo falta es ciudadanía, reconocimiento y protección de derechos, y democracia.