El deber de prevención y la indemnización por daños en accidentes laborales. A propósito de la Cas. Lab. 4258-2016, Lima

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La Casación Laboral 4258-2016, Lima, recientemente publicada en el diario oficial, ha motivado el análisis sobre el deber de prevención y la respectiva carga de indemnizar a las víctimas a cargo de las empresas en aquellos casos en los cuales, a pesar de no haber producido daño de forma dolosa, estos deben indemnizar, en función de lo señalado en el artículo 53 de la Ley Nº 29783, Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo. La disposición normativa señala lo siguiente:

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El incumplimiento del empleador del deber de prevención genera la obligación de pagar las indemnizaciones a las víctimas, o sus derechohabientes, de los accidentes de trabajo y de las enfermedades profesionales. En el caso en que producto de la vía inspectiva se haya comprobado fehacientemente el daño al trabajador, el Ministerio del Trabajo y Promoción de Empleo determina el pago de la indemnización respectiva.

Ahora bien, cabe analizar de forma concreta las situaciones jurídicas materia de esta discutida Casación. La empresa de Transportes Civa S.A.C es demandada por su trabajador, el cual le solicita que cumpla con pagarle una suma ascendiente a un millón de soles por concepto de indemnización por daños y perjuicios. Esto debido a que el trabajador, cuando se produjo el accidente se encontraba laborando para la citada empresa como conductor del ómnibus. Producto del accidente el trabajador sufrió una incapacidad física permanente de su pierna izquierda. La demanda fue declarada fundada, confirmando la decisión de la Sala Superior.

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Entonces, si aplicamos de forma tajante lo dispuesto por el artículo 53 de la señalada Ley Laboral, la empresa debe indemnizar al trabajador accidentado, sin importar si el accidente se debió o no a culpa de la empresa. Esto en función al denominado deber de prevención que debe ser prioridad en el marco de seguridad y salud en el trabajo para con los trabajadores. Acorde con Conza Balbin[1], citado también por la Suprema: “la salud del trabajador está íntimamente relacionada con el trabajo a través del medio ambiente de trabajo. (…) Se deben establecer medidas de prevención necesarias para cautelar y proteger la salud y la vida de los trabajadores previniendo de esta manera los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales”. Conza destaca, en palabras de Salcedo Beltrán, “que el deber de prevención es relevante puesto que fundamentalmente la evitación y no acaecimiento de contingencias laborales dependerá de cómo el empresario haya planificado su actividad preventiva, no debiendo consistir en una mera serie de actuaciones formales sino que ha de tratarse de una prevención y protección eficientes”[2].

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Finalmente, en función al deber de previsión que debe asumir el empleador, se busca que este tenga las medidas que sean necesarias para el cumplimiento de la normatividad relacionada con la prevención en seguridad y salud en el trabajo. Siendo de esta forma, el deber de prevención es el eje angular dentro del sistema jurídico y sobre todo en las relaciones laborales[3].

Cabe mencionar que desde el derecho civil, los daños irrogados a la víctima deben cumplir con la función reparadora del daño, centrándose siempre en la víctima y ya no desde la antijuricidad. Sin embargo, existen situaciones en las cuales no deberá aplicarse esta disposición, por ejemplo en los casos fuerza mayor o fortuitos donde sería inviable poder contrarrestar el daño irrogado, tal y cual lo señala el Código Civil:

 Artículo 1972º.- En los casos del Artículo 1970º, el autor no está obligado a la              reparación cuando el daño fue consecuencia de caso fortuito o fuerza mayor, de hecho  determinante de tercero o de la imprudencia de quien padece el daño. 

Por ello es importante armonizar el criterio tomado por la judicatura laboral, que busca que el daño sea mitigado a través de la indemnización, criterio para destacar pero que debería verse de forma puntual en cada caso.


[1] CONZA, Paúl. “El deber de prevención del empleador”. Fecha de consulta: 20/02/17.  Puede revisarlo aquí.

[2] SALCEDO BELTRAN, Carmen, El deber de protección empresarial de la seguridad y salud de los trabajadores. Valencia: Tirant lo Blanch, 2000. Pág. 15

[3] CONZA, Paúl. Ob.cit.