Casación 813-2016, Cañete | Violación del principio de congruencia: Fiscalía imputa violación por vía vaginal y fundamentación de la sentencia refiere que hubo violación vía anal

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Sumilla: Fundado el recurso de casación, por inobservancia del principio de congruencia contemplado en el artículo 374°.2 y 397°.1 del Código [Procesal] Penal, pues no obstante la acusación fiscal imputa violación sexual por vía vaginal, la fundamentación de la sentencia refiere que hubo violación sexual vía anal.

Otra primicia del abogado Frank Valle Odar.


SALA PENAL PERMANENTE

CASACIÓN N° 813-2016, CAÑETE

Lima, veintitrés de agosto de dos mil diecisiete.

VISTOS: En audiencia pública; el recurso de casación en relación con la causal contenida en el inciso dos del artículo cuatrocientos veintinueve, interpuesto por la defensa técnica deI sentenciado Santos Daniel Sanchez Villafani contra la sentencia de vista, expedida por la Sala Penal de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de Cañete, del trece de noviembre de dos mil quince, de fojas trescientos sesenta y siete que declarando infundado el recurso de apelación, confirmó la sentencia de primera instancia que lo condena como autor del delito contra la libertad sexual – Violación Sexual de menor de edad agravada; con lo demás que contiene.

Interviene como ponente el señor Juez Supremo José Antonio Neyra Flores.

I. FUNDAMENTOS DE HECHO

I. Del itinerario de la causa en primera instancia

PRIMERO: El encausado Santos Daniel Sánchez Villafani es procesado penalmente con arreglo al nuevo Código Procesal Penal. El señor Fiscal de la Segunda Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Cañete mediante disposición número siete del cinco de agosto de dos mil once, obrante a foja uno del expediente judicial, formula Requerimiento de Acusación en contra de Santos Daniel Sánchez Villafani, corregido por disposición fiscal de fojas veintiocho, por la comisión del delito de Violación de la Libertad Sexual de menor de edad, en agravio de la menor de iniciales D.G.S.C.; atribuyéndosele al acusado los siguientes hechos:

a) El acusado tiene la condición de primo de la menor agraviada por ser hijo de Santos Sánchez Cossio, hermano del también acusado Juan Carlos Sánchez Cossio, razón por la que iba a visitar a su progenitor, quien vivía en la misma vivienda de la menor agraviada, ubicado en el Asentamiento Humano Asunción Ocho Manzana E1 Lote 19 del distrito de Imperial, por lo que tenía frecuente contacto con la referida menor.

b) Cuando la menor agraviada contaba con trece años de edad, un día que no puede precisar, pero que era época de asistencia a clases, en horas de la tarde y cuando la agraviada se encontraba fuera de la vivienda, el acusado de manera sorpresiva la llamó,

c) Al acercarse, en la creencia de que el acusado le iba a comprar algo, sin embargo de modo sorpresivo, el acusado la jaló hacia el cuarto de su progenitor, en cuyo interior el acusado la echó sobre la cama, y procedió a abusarla sexualmente por la vía vaginal,

d) Después de haber abusado sexualmente de la menor agraviada de iniciales D.G.S.C., el acusado fue sorprendido por el padre de la menor, Juan Carlos Sánchez Cossio, quien después de propinarle golpes al acusado Sánchez Villafani, y lo botó de la casa,

e) Los hechos se encuentran debidamente corroborados con el certificado médico legal N° 002805-DLS, de fecha 12 de julio del año 2010, que concluye que la menor presenta:

1. “Desfloración antigua con lesiones genitales recientes”;

2. “Presenta signos de actos contranatura”.

3. “No presenta signos de lesiones traumáticas recientes”.

SEGUNDO. A fojas dos del cuaderno de debate obra el acta de Audiencia Preliminar de Control de Acusación, de fecha diecisiete de noviembre del 2011, en cuya Resolución N° 11, se declara saneada la Acusación Fiscal.

TERCERO: El Juzgado Penal Colegiado de la Corte Superior de Justicia de Cañete, con fecha cuatro de abril de dos mil trece, y a fojas nueve del cuaderno de debates, emite Sentencia Condenatoria contra el acusado Santos Daniel Sánchez Villafani como autor del delito de Violación sexual de menor de edad, imponiéndole treinta y cinco años de pena privativa de liberlad y fija en tres mil soles el monto que por reparación civil, abonará el sentenciado a favor de la parte agraviada. Sin embargo, mediante la Sentencia de vista expedida por la Sala de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de Cañete de fecha veintiuno de junio de dos mil trece, declararon Nula la Sentencia de primera instancia, ordenando se emita nueva sentencia previo juicio oral que debe ser llevado por otro colegiado.

CUARTO. Con fecha 16 de octubre de 2013 el Juzgado Penal Colegiado “B” de la Corte Superior de Justicia de Cañete absuelve al acusado Santos Daniel Sánchez Villafani, por la presunta comisión del delito contra la libertad Sexual – Violación Sexual de menor de edad. La misma que al ser apelada por la defensa técnica de la agraviada, con fecha 16 de mayo de 2014, en la Sala Penal de Apelaciones es declarada Nula, disponiendo se lleve a cabo nuevo juicio oral por otro colegiado.

QUINTO. Una vez concluido el nuevo juicio oral el Juzgado Penal Colegiado Transitorio de Cañete emite la Sentencia de fecha 14 de julio de 2015, que condena a Santos Daniel Sánchez Villafani como autor del delito de Violación Sexual de menor de edad en sus agravantes, si la víctima tiene diez y menos de catorce años de edad y si el agente tuviere cualquier posición, cargo o vínculo familiar que le dé particular autoridad sobre la víctima o le impulse a depositar en él su confianza, imponiéndose la pena privativa de la libertad de Cadena Perpetua.

SEXTO. Contra la referida sentencia, la defensa técnica del sentenciado interpone recurso de apelación, por escrito del 05 de agosto de 2015, obrante a fojas trescientos cuarenta y tres del cuaderno de debate; la misma que fue admitida a trámite por el Juzgado Penal Colegiado Transitorio conforme a la resolución número treinta y uno del trece de agosto del dos mil quince, y se fundamenta en:

i) Cuestiona la valoración individual y conjunta de la prueba, pues refiere que no se tuvo en cuenta las reglas de la lógica, la ciencia y las máximas de la experiencia, lo que determinó una errónea acreditación del hecho y la responsabilidad penal del procesado, sin que estos se hayan acreditado más allá de toda duda razonable.

ii) La conducta que se atribuye al acusado es el de haber abusado sexualmente de la menor agraviada de trece años vía vaginal, pues ella así lo indicó; sin embargo, el acceso carnal vía vaginal no ha sido demostrado con ninguna prueba científica, pues no existe certificado médico legal que acredite que la menor agraviada presente desfloración antigua o reciente,

iii) No se ha tenido en cuenta que para enervar el principio de presunción de inocencia, se requiere de una suficiente actividad probatoria de cargo obtenida y actuada con las debidas garantías procesales, conforme lo establece el artículo II del Título Preliminar del Código Procesal Penal, la misma que no ha aflorado en el juicio oral, pues no se ha acreditado fehacientemente el hecho, al no actuarse prueba alguna que evidencie la agresión sexual vía vaginal;

iv) En el juicio oral no se examinó a ningún otro perito médico legista, que informe sobre la existencia de otro certificado médico legal posterior; en consecuencia, independientemente del año en que se habría producido el hecho, no existe prueba alguna que acredite objetivamente que la menor presenta signos de haber sufrido agresión sexual,

v) El juez, al no tener prueba contundente de la comisión del delito por parte de una persona, que enerve la presunción de inocencia, está en la obligación de aplicar el principio universal del “indubio pro reo” y absolverlo.

v¡) Existe desvinculación de los hechos por parte del juzgado de primera instancia, pues conforme fluye de la sentencia, al no encontrarse prueba alguna que acredite el acceso carnal vía vaginal, optó por variar dicho acceso carnal por vía anal,

vii) El artículo 397° numeral 1o del Código Procesal Penal, señala que la sentencia no podrá tener acreditado hechos u otras circunstancias que los descritos en la acusación fiscal y, en su caso en la acusación ampliatoria, salvo cuando favorezca al imputado,

viii) Se introdujo una nueva circunstancia del hecho “acceso carnal vía anal”, sin que este formase parte de la acusación fiscal, transgrediendo el principio de congruencia o correlación que debe existir entre la acusación y la sentencia; por lo que resulta arbitrario y transgrede flagrantemente el derecho de defensa, pues, no se dio la oportunidad a la defensa del acusado para poder rebatir dichas circunstancias del hecho.

II. Del trámite recursal en segunda instancia

SÉPTIMO: La Sala Penal de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de Cañete, mediante Resolución treinta y cuatro del quince de octubre del dos mil quince, señaló fecha para la audiencia de apelación de Sentencia, la que se llevó a cabo conforme al acta del dos de noviembre del dos mil quince obrante a fojas trescientos sesenta y uno, con la intervención del representante del Ministerio Público, el acusado y su abogado defensor.

OCTAVO: Posteriormente, la Sala Penal de Apelaciones de Cañete dictó la Sentencia de Vista del trece de noviembre de dos mil quince de fojas trescientos sesenta y siete, que declarando infundada la apelación, confirma la sentencia condenatoria de primera instancia, sosteniendo que:

i) Conforme al principio de correlación o congruencia, previsto en el numeral 1 del artículo 397° del Código Procesal Penal, se debe señalar que dando una respuesta al razonamiento del impugnante el razonamiento de la resolución impugnada fundamentada en los medios de prueba han materializado los test de fiabilidad, utilidad y verosimilitud efectuados al haber sido estos valorados individualmente;

ii) Se ha logrado determinar la comisión del delito de violación de la libertad sexual en agravio de la menor de iniciales D.G.S.C. y la responsabilidad del sentenciado Santos Daniel Sánchez Villafani; así también del razonamiento impregnado en la resolución materia de impugnación también se materializa una valoración conjunta de los medios de prueba actuados, verificándose que cumplen con la regla de certeza referida a su verosimilitud y que han sobrepasado los test de valoración y que comprenden los elementos periféricos corroborantes mínimos;

iii) Respecto de la declaración de la menor agraviada de iniciales D.G.S.C., de manera clara y coherente mantiene la sindicación contra el sentenciado Santos Daniel Sánchez Villafani, como la persona que abusó sexualmente de ella cuando tenía trece años de edad y estaba en el colegio, narrando las circunstancias del hecho;

iv) La menor tiene calidad de único testigo directo de los hechos y en cuanto al test de verosimilitud, se debe tener presente lo establecido en el Acuerdo Plenario N° 2-2005/CJ-116, párrafo diez – reglas de valoración, el mismo que se halla referido a las garantías de certeza, a las cuales también se hace referencia en el Acuerdo Plenario 1- 2011/CJ-116, significándose la vinculatoriedad y observancia obligatoria que se debe a las mismas por parte de los órganos jurisdiccionales de la República: a) Que en el presente caso, al no haber algún tipo de relación entre la menor y los coacusados, no hay razones que hagan deducir un móvil de resentimiento, enemistad o venganza; b) La declaración de la menor agraviada de iniciales D.G.S.C., ha sido corroborada con las actuaciones probatorias en el juicio oral, como: “Pericia del médico legista Oscar Zorrilla Ochoa, materializada mediante el certificado médico legal N° 002857-DLS, practicado a la menor agraviada con fecha veintiséis de octubre del dos mil siete, donde se determinó la presencia de signos de actos contranatura antiguos y si bien existe discrepancia con lo manifestado por la agraviada, en el sentido de que fue abusada vaginalmente; al respecto debe tenerse en cuenta el tiempo transcurrido desde la fecha en que ocurrieron los hechos y la fecha en la que la misma prestó su declaración (…); el razonamiento de los jueces Aquo dentro del desarrollo del punto catorce establece que en aplicación del artículo 173° del código penal que el delito se consuma con la penetración vaginal, anal o bucal, tal como ha sucedido en el presente caso y no importando el aspecto de utilización del medio violencia o amenaza, razonamiento que se encuentra en este caso avalado en que los elementos constitutivos penales deben diferenciarse de las proposiciones fácticas; y siendo la proposición fáctica de que hubo una agresión sexual de parte del sentenciado a la menor, acreditado con el certificado médico legal el cual señala también en su conclusión que existe acto contranatura antiguos, lo cual acredita la materialización del hecho delictivo y la responsabilidad materializada con la imputación de la menor’’;

v) Respecto del cuestionamiento de la defensa técnica del sentenciado que no existiría concordancia en las declaraciones de la agraviada, debe tenerse presente el tiempo transcurrido y el trauma psicológico sufrido por la menor agraviada como consecuencia del abuso sexual sufrido y la imputación directa, coherente respecto a las proposiciones fácticas de agresión sexual;

v¡) En el presente caso se ha efectuado una valoración individual y conjunta de las pruebas, verificándose la configuración de los elementos objetivos y subjetivos del tipo penal, esto es, la existencia de una conducta típica delictiva descrita en el tipo penal contenido en el artículo ciento setenta y tres, con el agravante previsto en el numeral dos; se ha lesionado el bien jurídico indemnidad o intangibilidad sexual de la menor agraviada de iniciales D.G.S.C., no siendo necesario acreditar que haya existido violencia en contra de la víctima o que haya existido de parte de esta su asentimiento en los hechos; ya que conforme a lo explicado por la psicóloga Olga Justina Núñez Tasayco, quien examinó a la menor, por su minoría de edad no se encuentra en la capacidad de decidir libre y corjscientemente sobre su sexualidad.

III. Del trámite del recurso de casación

NOVENO. La defensa técnica del acusado Santos Daniel Sánchez Villafani, interpuso recurso de casación, mediante escrito de fojas trescientos ochenta y ocho, invocando como causales las previstas en los incisos dos y cuatro del artículo cuatrocientos veintinueve del Código Procesal Penal, referidos a;

2) Si la sentencia incurre o deriva de una inobservancia de las normas legales de carácter procesal sancionadas con nulidad.

4) Si la sentencia ha sido expedida con falta o manifiesta ilogicidad de la motivación, cuando el vicio resulte de su propio tenor.

DÉCIMO. El recurrente alega en su recurso que:

i) En ambas instancias al momento de decidir no se ha observado lo dispuesto por el artículo 397°, inciso 1 del Código Procesal Penal, respecto a la correlación entre acusación y sentencia, puesto que la descripción fáctica de la acusación versa sobre el abuso sexual sufrido por la menor agraviada vía vaginal, mientras que en la fundamentación de las sentencias de primera y segunda instancias el Certificado médico N° 002857-DLS, concluye que la menor agraviada no presenta desfloración, pero sí actos contranatura, arguyendo el órgano juzgador que como el tipo contempla ambas conductas, resulta igual el acceso vaginal que el anal. El nuevo hecho no ha sido parte de una acusación complementaria, lo que acarrea vulneración al derecho de defensa.

ii) Se ha inobservado la norma procesal respuesta concreta respecto a la vulneración al principio de congruencia procesal, invocado por el recurrente, establecida en el artículo 397°, inciso 1 del Código Procesal Penal, referente a que en la sentencia no se puede acreditar hechos o circunstancias diferentes a los que han sido materia de acusación, salvo que favorezca al imputado,

iii) Tampoco se tuvo en cuenta lo previsto en el artículo trescientos setenta y cuatro, inciso 2 del citado Código, en cuanto es posible incluir un nuevo hecho o nueva circunstancia a la acusación, siempre y cuando sea materia de un escrito de acusación complementaria,

iv) Por cuanto la nueva descripción fáctica de la condena evidencia la afectación al derecho de defensa -conocer los cargos de imputación y obtener un plazo razonable para preparar su defensa-. No advirtiéndose que la Sala de Apelaciones haya dado respuesta concreta respecto a la vulneración al principio de congruencia procesal, invocado por el recurrente.

DÉCIMO PRIMERO. Cumplido el trámite de traslado a las partes procesales, esta Suprema Sala mediante Ejecutoria Suprema de fecha tres de febrero de dos mil diecisiete, de fojas cincuenta del cuaderno formado en esta Corte Suprema, en uso de sus facultades declaró bien concedido el recurso de casación por la causal prevista en el inciso dos del artículo cuatrocientos veintinueve del Código Procesal Penal -referido a la inobservancia del principio de congruencia procesal que forma parte del principio acusatorio y consecuentemente vulneración al derecho de defensa-.

DÉCIMO SEGUNDO. Deliberada la causa en secreto y votada el día diecinueve, esta Suprema Sala cumple con pronunciar la presente sentencia de casación, cuya lectura en audiencia pública -con las partes que asisten-, se realiza por la Secretaría hoy.

II. FUNDAMENTOS DE DERECHO

I. Del motivo casacional

PRIMERO. Conforme ha sido establecido por la Ejecutoria Suprema de fojas cincuenta del cuaderno formado en esta Corte Suprema, el motivo de casacion admitido es: i) Determinar si la Sentencia de Vista ha inobservado el principio de congruencia procesal que forma parte del principio acusatorio y consecuentemente vulneración al derecho de defensa.

CONTINÚA…

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